Tipos de préstamos hipotecarios.
Interés fijo.
El tipo de interés permanece constante durante toda la vida del préstamo, es decir, suban o bajen los tipos de interés, el cliente siempre pagará lo mismo cada mes.Interés variable.
Este tipo de préstamos permite beneficiarse de las rebajas de los tipos aunque, lógicamente, también recoge las subidas. Su principal ventaja es que no contemplan el riesgo de que el interés del préstamo se quede desfasado, ya que periódicamente (cada 6 o 12 meses) se actualiza a los precios del mercado.Interés mixto.
Combinan un periodo en el que el interés permanece fijo -dos, tres o más años- y otro en el que éste es variable y se va ajustando al mercado.De cuota fija.
Son préstamos a interés variable pero el cliente siempre paga la misma cuota al margen de la evolución de los tipos de interés. Si los tipos suben, en lugar de pagar más cuota, se alarga el plazo de amortización; y si bajan, se acorta. Con este tipo de interés, no sabemos cuándo terminaremos de pagar el préstamo, ya que depende de la evolución de los tipos.